Japón es un choque constante. Puedes pasar de un templo en silencio total a una calle llena de luces y gente en un segundo. Pero lo mejor es que en cualquier esquina encuentras el mejor ramen que hayas probado; ese olor a caldo caliente en un puesto pequeño es lo que más recuerdo de los días de lluvia.
Japan is a constant clash. You can go from a silent temple to a street full of lights and crowds in a second. But the best part is finding the best ramen you've ever had on any random corner; that smell of hot broth in a tiny shop is what I remember most from the rainy days.
Miles de velas iluminando la seda de los yukatas y el silencio de la noche en Nara/Thousands of candles lighting up yukata silk and the silence of a Nara night